Fundo San Carlos Puente Alto

Bodega de vinos El Castellón

 

En el antiguo Fundo San Carlos de Puente Alto existe un monumento histórico que hemos dejado a la deriva en su preservación como patrimonial cultural.

La antigua Bodega de Vinos el Castellón, con su aledaño Parque del Fundo San Carlos en Puente Alto, fueron denominados en esta categoría patrimonial en el año 1995.

Este inmueble patrimonial da el punto de inicio, si se viaja desde la capital, de los hitos culturales de la Provincia Cordillera.

A primera vista, se pueden apreciar las ruinas y el nulo avance en las construcciones anunciadas desde hace un tiempo del “Museo de Puente Alto”, obra que hemos visto en maqueta en la web y que a lo menos respeta la forma original del inmueble. Sin embargo, el escaso interés de distintos organismos públicos y la comunidad en concretar este proyecto, han ido mutilando las esperanzas de que este sitio sea la entrada más simbólica al valioso acervo de la pre-cordillera.

Los actuales vestigios de la Bodega de Vinos El Castellón, no reflejan su prospero origen vitivinícola de la era de oro chilena desde el siglo XIX en adelante.

Desde de aquellos tiempos la geografía de la provincia ha contribuido de manera sustantiva al florecimiento de viñas, especialmente en la comuna de Pirque. Con todo, la singularidad del Castellón radica en que esta bodega tiene una peculiar forma arquitectónica. Es de una forma circular y antisísmica. Además, albergó las técnicas más tradicionales de vendimia, recolección, embotellamiento y comercialización de los vinos.

Integra un diseño único en bodegas de viñas en toda Sudamérica. 

 

Don Jose Luis Coo y la Hacienda San Carlos

La adquisición de la hacienda San Carlos por Don Jose Luis Coo, ingeniero y alcalde. Fue un Activo protagonista de la organización de la vida y obras públicas de Puente Alto o “Pueblo de las Arañas, como se denominaba en aquellos tiempos. Dio una continuidad a la actividad del fundo y a sus tareas agrícolas. Gracias a su influencia se logró dinamizar una gran producción vitivinícola en conjunto con las viñas del fundo Tocornal. En esta época se aumentaron las exportaciones de vid a Europa, India y América Latina.

Imaginemos la extensión que tenía la viña San Carlos Puente Alto. Desde la avenida Camilo Henríquez, cerca de la Virgen de las Vizcachas o el Hospital psiquiátrico el Peral. Al poniente limitando con la comuna de la Pintana, donde comienza la población El Castillo. En estas grandes dimensiones se albergaba una multitudinaria cantidad de trabajadores y se alzaba la estética arquitectónica de la Bodega de vinos El Castellón. Destaca su diseño anti-sísmico que se transforma en referente para la construcción de otros inmuebles.

La división de la propiedad en el siglo XX, produjo que la viña se traspasara a distintos administradores que continuaron con el rubro. Con el correr del tiempo la viña perdió su poder exportador. La abundancia, prosperidad y calidad de sus vinos se fue deteriorando hasta producir un popular bebraje. Ya no seleccionado, sino más bien para satisfacer a los habitantes con menos dinero, la gente lo llamó vino el Castellón. A este brebaje buscamos su huella para comprender la simbología e imágenes que nos puedan elucubrar que tipo de leyendas y relatos rodean al circular edificio.

 

Poblamiento de Puente Alto

El Castellón
El Castellón

Así a la llegada de los primeros pobladores al sector de San Carlos en la década de los ochenta, esta casona era el único edificio en un vasto campo que iba desde Concha y Toro a Nonato Coo. Aun había una multiplicidad de canales, pastos, hongos, maravillas, huertas y chacras de unos curas que luego vendieron sus terrenos a la maestranza de los ferrocarriles del Metro de Santiago.

La actual avenida San Carlos de Puente Alto, era un camino de tierra donde esporádicamente transitaban carretas. Inmensos arboles acompañaban esta vía por la cual centenares de lagartijas trepaban cuando sentían la presencia de algún poblador husmeando por estos lugares.

La bodega siempre fue un misterio, su presencia era enigmática, se veían pocos transeúntes. Había que tener mucha valentía para entrar a inspeccionarla en solitario.

El tiempo pasó y en la década de los noventa las nuevas villas comenzaron a ocupar el territorio. La popularidad de la bodega comenzó a aumentar conforme se expandía la habitabilidad del sector.

Las visitas de los grupos de curiosos que se sentían atraídos por la inmensidad del inmueble se expandía. Su forma, su oscuridad, sus pasillos interiores hechos de roble, sus escaleras y su cúpula. Toda una estructura única que a ojos de los nuevos Puentealtinos encerraba historias y narraciones que hacían del lugar un espacio acogedor y al mismo tiempo temerario.

 

Taller literario el Espino

Fundo San Carlos Puente Alto
Fundo San Carlos Puente Alto

Podemos sugerir que esta atmósfera viene de la particularidad de la construcción. O por el hecho de ser una gran bodega abandonada y que albergaba sus vinos en una oscuridad que incomodaba a las personas.

En el cuento “El Castellón”, recopilación del taller el Espino sobre narraciones de la comuna de Puente Alto, se nos relata sobre la aparición de una mujer en esta viña. Ella trajo consigo extraños acontecimientos que tenían a los trabajadores muy confundidos. De pronto esta mujer revela un embarazo. Ninguno de los trabajadores pudo hacer rastro del padre del futuro bebé.

Existían numerosas incógnitas que rodeaban la aparición de Carmen, nadie sabía de dónde provenía. Tampoco se tenía conocimiento de su familia u otros parientes. Al haber tantas interrogantes se relacionaba la paternidad del niño al propio Diablo. Alimentaba este rumor el hecho de que se produjeron muchas confusiones en los trabajadores desde su llegada.

Se dice que Carmen dio a luz al hijo del Diablo en la Bodega de vinos el Castellón. Desde ese momento las cosechas y los vinos tomaron un tono maduro y tostado. El nuevo brebaje contenía una particularidad mágica.

El Castellón se transforma en origen de Leyendas

Nadie sabe realmente desde cuando vienen estas historias transmitiéndose en el tiempo, lo que sí sabemos es que por la cercanía de la viña Concha y Toro, El Cristo Negro o las múltiples apariciones del Diablo en el Cajón del Maipo, han identificado a la Bodega El Castellón como una vivienda que albergaba al demonio.

Las actuales generaciones se reconocen en la Bodega de vinos el Castellón en virtud de varias leyendas e historias. La mayoría sabe que habitaba el Diablo en forma de serpiente. Se le invocaba con sacrificios de gatos o perros, ya que en el día se podían avistar sus cadáveres. Escritos y dibujos en las paredes eran vestigios de rituales que algunas tribus urbanas practicaban en Puente Alto. Este lugar fue testigo de recordadas cimarras en las que se compartía el vino y uno que otro cigarro de marihuana. Aquí se realizaban novatas brujerías, la Ouija o hacer otro popular encantamiento como el baile del joker.

La permanencia de delincuentes y comentadas violaciones a pequeñas niñas, hicieron aumentar la seguridad en el lugar. El paso del tiempo produjo su deterioro, lento pero efectivo, con el robo de sus vigas de roble de gran valor, los terremotos, además de las fuertes lluvias que afectaron su construcción de adobe.

Bodega de vinos el Castellón te vemos deteriorado y en ruinas sabiendo de tu esplendoroso pasado. Nos heredaste al Diablo como tu ocupante más fiel, que nos dio la abundancia de la vid. El deterioro de las virtudes puentealtinas y tu presencia constante en la Provincia Cordillera, no nos permitió apreciarte. Anhelamos luego reúnas todas las historias, leyendas y mitos, para así completar tus características de origen y destino.

 

Este inmueble lo visitamos en la Ruta Ciclo-Patrimonial de los Mosaicos.