Lo Valdés Cajón del Maipo

Territorio mítico del senderismo de montaña 

La localidad de Lo Valdés en el Cajón del Maipo está ubicada a 93 kilómetros de Santiago, en la Cordillera de los Andes, frente al poblado Baños Morales.

Lo Valdés. Identidades del Maipo

En este sitio podemos encontrar la Formación geológica Lo Valdés, en su cara Este, se ubica el Cerro Catedral, al centro, en su parte superior se encuentra el cerro Lo Valdés. Por la cara occidental de la formación, se encuentra el Cajón Lo Valdés, el cual nos lleva a las cumbres de los Cerros Vega, Corona, Retumbadero y el Cerro Diablo.

Desde esta Formación se puede observar Punta Zanzi, una impresionante aguja cuyos estratos sedimentarios se encuentran dispuestos de manera vertical, asociado a procesos de deformación tectónica. También se puede observar el Cerro Catedral, el hongo, la placa verde, gris, roja y amarilla, todo un espectáculo a la vista y para los amantes de la fotografía.

 

Formación Geológica Lo Valdés Cajón del Maipo

Formación Lo Valdés. Fotografía tomada por Reynaldo Charrier.

La Formación Geológica Lo Valdés es un complejo de placas mineralizadas, resultado de procesos tectónicos anteriores a la aparición del hombre en la tierra. Aflora como largas franjas en dirección N-S las cuales se encuentran imbricadas con bloques estructurales de la Formación Río Damas (Thiele, 1980). La Formación Lo Valdés tiene una edad de ≈ 145 millones de años, perteneciente al límite entre los periodos Jurásico Superior – Cretácico Inferior. Tiene una gran importancia al ser considerada uno de los sitios paleontológicos más destacados de Chile Central.

 

 

Fósiles en Formación Lo Valdés

Aspidoceras rogoznicense, fósil de ammonite en el sector de Lo Valdés (Salazar, 2012).

Los fósiles encontrados en esta Formación corresponden a conchillas, moluscos, cefalópodos, equinodermos, ostrácodos, caparazones o piezas esqueletarias de microorganismos, poríferos, anélidos, en especial bivalvos y ammonites. Se han identificado 39 especies de 22 géneros distintos de este molusco extinto (Salazar, 2012). La antigüedad de los fósiles de ammonites data de una edad perteneciente a Tithoniano-Hauteriviano (152-132 millones de años), cuando el mar estaba en el continente sobre los 2000 msnm. El contenido fosilífero de Fm Lo Valdés es el más abundante y de mayor importancia científica en la comuna.

 

Tipos de rocas y formaciones en contacto con Formación Lo Valdés

En esta Formación podemos encontrar distintos tipos de rocas; rocas sedimentarias, tales como calizas, calcilutitas, lutitas, areniscas calcáreas y conglomerados, como también rocas ígneas, por ejemplo, brechas y lavas andesíticas.

Tabla cronoestratigráfica, muestra la escala de tiempo geológico junto a las formaciones geológicas, siendo Fm Río Colina la más antigua y Fm Colimapu la más joven de la era Mesozoica. Extraído de Proyecto Geoparque Cajón del Maipo.

La base de la Formación (la parte más antigua) se encuentra en contacto concordante con la Formación Río Damas, de 155 millones de años (Jurásico Medio), compuesta de rocas sedimentarias llamativas por su color rojizo, verdoso y amarillo, intercalados con rocas volcánicas andesíticas.
Se encuentra también en contacto concordante con la suprayacente Formación Colimapu, de 100 millones de años (Cretácico Inferior), compuesta por rocas sedimentarias y lavas andesíticas, la cual, presenta además plegamiento.

Cabe destacar que estas no son las únicas formaciones presentes en el territorio, hay formaciones más antiguas y más jóvenes que puedes revisar en el artículo “Geología Cajón del Maipo”. En este artículo también podrás aprender cómo se originó Formación Lo Valdés, sus procesos tectónicos y por qué encontramos fósiles allí.

Lo Valdés: Un centro mítico del Senderismo y los deportes de montaña

Muchos de los primeros ascensos y cumbres de los cerros del sector que se realizaron en el siglo XX, tuvieron su base en este sector.

Refugio lo Valdés. Identidades del Maipo

Destaca sobre todo el Refugio Alemán construido en el año 1932, que se inició con el ski como fuerte, pero es el primer refugio de montaña de Chile. Su construcción permitió mejorar enormemente el acceso de los excursionistas a las montañas aledañas. Además, con esta infraestructura como base, el registro de ascenso a cumbres comenzó a aumentar. Con ello, mejoró el conocimiento de las rutas de acceso a las cimas de las montañas.
En el año 1943, la Dirección de la Congregación de los Colegios Salesianos en Chile decidió construir un refugio en Lo Valdés, Cajón del Maipo. Hasta mediados de los años 70, esta gruesa casa de piedra albergó a los cientos de cursos de colegio y miles de estudiantes, provenientes de todos los liceos que posee la orden Salesiana en el país, el refugio llevó el nombre de Don Bosco, fundador de la orden en nuestro país.

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Refugio de Montaña Salesianos Don Bosco

Los estudiantes Salesianos adoraban el refugio Don Bosco. Se esforzaban con tenacidad todo el primer semestre para poder subir a la montaña en sus vacaciones de invierno. Los estudiantes con mejores rendimientos académicos, los más destacados deportistas y mejores amigos eran los seleccionados para participar de este esperado evento.
Los estudiantes lograban aprender de la naturaleza estando en contacto directo con ella. Podían observar el vuelo de los cóndores, la cercanía de las estrellas, cometas y los planetas por las noches. En aquellos tiempos los estudiantes se encontraban con muchos más fósiles que el día de hoy. También se comentaban que encontraban muchas piedras preciosas.
Se organizaban expediciones a la Laguna el Morado, la Yesera, Baños Colina y Baños Morales. Se realizaban cumbres de cerros, los jóvenes aprendían a esquiar, entre otras múltiples actividades en equipo.

 

Tragedia de lo Valdés Cajón del Maipo, año 1953

Ese invierno del año 1953 se seleccionaron en el centro de Santiago, 21 estudiantes que subirían, sin saberlo ellos, por última vez a la montaña.
En una de las tantas excursiones organizadas, el 7 de julio del fatídico año, los estudiantes tomaron rumbo con destino a la Yesera ubicada a unas 3 horas del Refugio don Bosco.
El tiempo cambió abruptamente generándose una tormenta de nieve muy violenta. El cocinero esperó el regreso de los 21 estudiantes, más un profesor y un sacerdote que lideraban el grupo. Con el brusco cambio de clima, el grupo decidió levantar campamento para pasar la noche y continuar al día siguiente.
Al amanecer el cocinero dio aviso a carabineros de la desaparición del grupo de estudiantes con el profesor y el sacerdote. Se encontraron sus cuerpos arrastrados por un alud de nieve que los sepultó a todos. Hasta el día de hoy podemos distinguir el Cristo ubicado en esta zona de Lo Valdés, memorial que recuerda la fatal pérdida de la vida de estos jóvenes muchachos.

 

Tragedia aeronáutica de 1965

El 6 de febrero de 1965, un avión LAN que se dirigía a Buenos Aires para realizar una escala hacia la ciudad de Montevideo se estrelló contra el cerro Catedral. No alcanzó a pasar la quebrada de lo Valdés y no hubo sobrevivientes a la fatal tragedia.
El avión tenía 88 ocupantes de diversas nacionalidades, en su mayoría chilenos. El mayor accidente de la aeronáutica chilena se dio en este lugar, un luto nacional resignó a todos los ciudadanos.
La nave salió a las 8 de la mañana desde el aeropuerto Los Cerrillos. Por razones que nunca fueron bien esclarecidas, el piloto se salió del itinerario de vuelo, solicitando autorización para cambiar su ruta hacia el cerro Amarillo, lo que le fue concedido.

 

 

El accidente y los rescatistas

El avión a la media hora de haber despegado se estrelló a unos 3.500 metro de altura.

La complejidad en el acceso al lugar del siniestro era sumamente difícil, por el terreno y los fuertes vientos. Llegaron patrullas de carabineros, Socorro Andino y el ejército. Además de los 51 pasajeros chilenos figuraban extranjeros de distintas nacionalidades; argentinos, uruguayos, alemanes, italianos, peruanos, norteamericanos, checos y rusos.

Un rescatista bombero que se encontraba pasando sus vacaciones en Baños Morales relató:

“La primera impresión fue muy violenta. Era una verdadera carnicería. No había nada, sólo papeles volando. Los cuerpos estaban repartidos”.

Él fue quien dio aviso a Carabineros de Puente Alto desde un teléfono magneto de la época y subió junto a 4 arrieros en mula al lugar, de los cuales uno abandonó, alterado por la terrible escena presenciada.

“Tuve un momento de recogimiento y una de las escenas que más me impactó fue la de un niño que estaba clavado en una roca. Era el único cuerpo que pude ver entero. Después de eso me arrodillé a rezar”, recuerda.

Aún en lo profundo del cajón de lo Valdés se pueden ver pedazos de la aeronave tirados en las rocas.